Datos del INEGI evidencian un posible estancamiento en la actividad económica, desafiando las metas de crecimiento del gobierno para 2023.
La economía mexicana continúa mostrando signos de ralentización, con evidencia de un posible estancamiento en el último trimestre del año. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en el tercer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) registró una caída de 0.3% a tasa anual, principalmente debido a una fuerte contracción en la industria, que cayó 3.3% frente a agosto. Estas cifras sugieren que el aumento del sector industrial no ha mostrado señales de recuperación y que, según los datos de septiembre, el panorama se mantendrá débil. En ese mes, todas las actividades económicas experimentaron reducciones, destacando una caída del 4.9% en agricultura, 0.4% en manufactura y 0.5% en servicios. A nivel trimestral, el descenso en la industria fue de 1.5%, mientras que las actividades secundarias apenas crecieron 0.2%, y el sector primario se expandió un 3.5%. La expectativa es que octubre también presente cifras de estancamiento, poniendo en duda las metas oficiales de crecimiento que proyectan un rango de 0.5% a 1.5%. Hasta septiembre, la economía acumulaba un avance muy por debajo del estimado, con solo 0.41%, según Banco Base. Además, las recientes revisiones del Banco de México indican que la actividad podría crecer por debajo del 0.6% previsto inicialmente, lo que afectará la inflación y las políticas económicas en los próximos meses.
