Washington D. C. – El debate sobre el Safeguard American Voter Eligibility Act, conocido como el SAVE America Act, ha suscitado confusión en torno a su impacto en el registro de votantes. A medida que se difunden afirmaciones engañosas en redes sociales, legisladores de ambos partidos presentan sus interpretaciones.
La senadora Tammy Duckworth, demócrata de Illinois, afirmó en una publicación en X que bajo el SAVE Act, no se podría utilizar la licencia de conducir para registrarse para votar, lo que consideró una “tasa de votación moderna”. Por otro lado, el senador Mike Lee, republicano de Utah, refutó esta afirmación, indicando que el proyecto de ley permite a los estados crear procesos para los solicitantes que no puedan presentar prueba de ciudadanía.
Las licencias de conducir que verifiquen la ciudadanía, como las Enhanced Driver’s Licenses (EDL), podrían ser utilizadas para el registro electoral en ciertos estados si se aprueba el SAVE America Act. Sin embargo, quienes no tengan tales licencias o residan en estados que no las emitan deberán presentar documentación adicional para demostrar su ciudadanía.
Pamela Smith, presidenta de Verified Voting, expresó que la función principal de las licencias de conducir es autorizar la conducción y no necesariamente servir como prueba de ciudadanía. El SAVE America Act exige presentar prueba documental de ciudadanía para registrarse a votar en elecciones federales, lo cual puede incluir una identificación conforme a REAL ID, un pasaporte, o un documento de identificación militar.
Actualmente, solo cinco estados emiten licencias de conducir mejoradas que cumplen con REAL ID, lo que complica la situación para muchos ciudadanos. Activistas de derechos electorales advierten que los requisitos de prueba de ciudadanía podrían crear barreras adicionales para votantes ya que muchos ciudadanos, en especial aquellos de bajos recursos, podrían enfrentar dificultades para obtener los documentos necesarios.
A pesar de que el SAVE America Act ha pasado por la Cámara de Representantes, su futuro en el Senado sigue siendo incierto. La ley pretende abordar la preocupación sobre el voto de no ciudadanos, aunque muchos consideran que podría resultar en complicaciones para un número significativo de votantes.


