El paquete económico 2026 asigna menos recursos a proyectos ferroviarios, pero mantiene al Tren Maya como el más financiado, reflejando cambios en la estrategia de infraestructura.
Para el año 2026, el gobierno mexicano ha ajustado significativamente los presupuestos destinados a varios proyectos ferroviarios, en comparación con años anteriores. Destaca una reducción notable en la inversión para la línea AIFA–Pachuca, que pasa de 25,000 millones en 2025 a apenas 3,108 millones en 2026, pese a que ahora se incluyen detalles específicos sobre derechos de vía y material rodante, lo que aclara parte de la redistribución de fondos.
En contraste, el proyecto ferroviario de mayor relevancia continúa siendo el Tren Maya, que en 2026 recibirá una asignación de 30,000 millones de pesos. Aunque ya concluido, mantiene su lugar como la iniciativa con mayor inversión del gobierno, consolidándose como un elemento clave en la estrategia de infraestructura del país, por encima de fondos destinados a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. Además, otros proyectos como el tren Saltillo–Nuevo Laredo, con un presupuesto de aproximadamente 14,400 millones de pesos, avanzan en su construcción, junto con obras en la ruta México–Querétaro y la interconexión AIFA–Lechería, que buscan fortalecer la movilidad regional y conectar centros económicos estratégicos.
El enfoque de las nuevas asignaciones refleja una tendencia a priorizar proyectos en marcha y estratégicos, como el corredor México–Nogales y la mejora de las rutas para pasajeros en el norte del país. La continuidad de estos planes, además de la inversión en el inicio de obras en varios estados, evidencia el compromiso del gobierno con la modernización de la red ferroviaria nacional. La implementación de estos proyectos busca potenciar tanto el transporte de carga como de pasajeros, promoviendo la integración económica y social en distintas regiones de México.
