Ciudad del Vaticano. – El Papa León XIV manifestó este viernes que “Dios no bendice ningún conflicto”, subrayando que los verdaderos “discípulos de Cristo” no apoyan acciones violentas. Su discurso se dirigía a los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad, quienes se reunieron para abordar la situación actual.
En su intervención, León XIV hizo un llamado a destacar que el camino hacia la paz no es a través de la guerra, sino mediante la promoción del diálogo y la convivencia entre los pueblos. Criticó a aquellos que emplean la violencia y enfatizó que las verdaderas soluciones no se encuentran en acciones militares.
Durante el evento, el Papa llamó la atención sobre la violencia que asola diversas regiones, describiéndola como “absurda e inhumana”, y manifestó que esta es impulsada por la codicia y el odio. Resaltó que los conflictos afectan especialmente a las comunidades de Oriente Medio, donde se encuentran los lugares sagrados del cristianismo.
León XIV argumentó que ninguna causa justifica el sufrimiento de los más vulnerables, incluidos niños y familias. Citó la indiferencia hacia las vidas humanas como un efecto colateral de intereses personales y comerciales, inexistente en la verdadera doctrina cristiana.
El Papa concluyó su discurso abogando por un mayor respeto a los cristianos de Oriente Medio, instándolos a resistir en su fe a pesar de las adversidades. Su mensaje se orienta hacia una paz duradera y el fortalecimiento de la comunidad cristiana en la región.

