Trenton, Nueva Jersey. – Un reciente estudio en Nueva York ha revelado serias desigualdades en riqueza y salud entre diferentes grupos raciales y étnicos. El informe, que incluye a casi tres mil adultos, destaca cómo afroamericanos y latinos enfrentan menores niveles de riqueza y peores resultados de salud.
Llevado a cabo en junio de 2024 por el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York y la Universidad de la Ciudad de Nueva York, el estudio subraya una correlación fuerte entre la riqueza y la salud. Este análisis es pionero en la ciudad, midiendo la riqueza a través de la diferencia entre activos y deudas, más allá de los ingresos.
Las conclusiones indican que la desigualdad económica limita el acceso a recursos básicos y se refleja en la salud de comunidades específicas. Investigadores sugieren que políticas públicas enfocadas en estas disparidades podrían mejorar notablemente la salud y esperanza de vida de los grupos afectados.
Ante los hallazgos, la ciudad está implementando medidas como el pago de deudas médicas y la apertura de clínicas de salud juvenil. Además, se sugieren reformas como programas de reparación histórica y cambios fiscales para abordar la brecha de riqueza racial.
La doctora Michelle Morse, del Departamento de Salud, enfatiza que la riqueza determina tanto el nivel de vida como la salud. El doctor Ayman El-Mohandes añade que los condicionantes económicos y raciales afectan el acceso a la atención médica y la esperanza de vida.
El estudio concluye que abordar las brechas en riqueza es crucial para mejorar la salud en Nueva York y otras ciudades. La riqueza debe considerarse un indicador fundamental del estado socioeconómico, según el profesor William A. Darity Jr., quien señala que es un factor determinante de la salud.

