Bogotá, Colombia. – Los cultivos de coca en Colombia experimentaron un crecimiento del 18% durante la administración del presidente Gustavo Petro. Según un informe de la Policía, esta cifra resalta preocupaciones sobre la efectividad de la política de “paz total” presentada por el mandatario.
Al inicio de su mandato en 2022, se contabilizaban 218,246 hectáreas de cultivos ilícitos. Para finales de 2025, esta cifra se incrementó a 258,144 hectáreas. La Organización de Naciones Unidas (ONU) también reportó en 2023 que había 253,000 hectáreas sembradas con coca, un dato que refleja la persistencia del problema en el país.
Este aumento de cultivos se produce en un contexto de creciente violencia relacionada con grupos armados que operan en el narcotráfico. A medida que se acercan las elecciones presidenciales del 31 de mayo, Petro ha defendido su gestión, negando que Colombia enfrente un “caos de seguridad”.
Además, el presidente ha abogado por un cambio en la estrategia global para combatir el narcotráfico. Durante intervenciones en la ONU, propuso la legalización de la producción y comercialización de ciertas drogas como una forma de debilitar a los cárteles de distribución, un enfoque que ha generado tanto apoyo como críticas.
Dada esta situación, la administración de Petro deberá enfrentar presiones tanto internas como externas en el camino hacia unas elecciones que se celebrarán en medio de un clima de alta tensión relacionada con el narcotráfico.

