La isla enfrenta un desabasto crítico de petróleo, poniendo en riesgo su funcionamiento diario.
Cuba se encuentra en una grave crisis energética tras la captura de Nicolás Maduro, que cortó el suministro de crudo venezolano. Miguel Díaz-Canel ha alertado sobre “tiempos difíciles” que amenazan la maquinaria del país. Con un déficit de 30 mil barriles diarios, la isla busca estrategias “creativas” para enfrentar el desabasto. Sin embargo, la dependencia histórica de importaciones complica el panorama.
Los impactos no se limitan a las gasolineras; sin energía, la producción de alimentos y el transporte se ven severamente afectados. La existencia de envíos limitados desde México ofrece un respiro temporal, pero los especialistas advierten que marzo de 2026 será un mes crítico para evitar una crisis mayor.

