Cambridge, Massachusetts. – Massachusetts enfrenta un aumento alarmante en las complicaciones maternas, con tasas un 16% más altas que el promedio nacional. Este fenómeno se ha agravado entre 2011 y 2020, en medio de un sistema de salud que, a pesar de su excelencia, ha descuidado el enfoque holístico necesario durante el parto.
La médico familiar, Dra. Wendy Barr, destaca que el enfoque de atención debe ser menos especializado y más integral. La creciente brecha racial en los resultados de salud materna es especialmente notable, con peores resultados para pacientes con discapacidades y aquellas en MassHealth, el programa de salud estatal. Además, la falta de acceso a cuidados prenatales está relacionada con el cierre de 13 unidades de maternidad en la última década, afectando desproporcionadamente a las áreas rurales.
El informe de March of Dimes de 2025 revela que, a pesar de que el 98% de la población tiene seguro de salud, las tasas de complicaciones continúan aumentando. Las cesáreas, que han incrementado a más de un tercio de todos los partos, son preocupantes. Esta cifra es casi el doble de la tasa óptima recomendada por la Organización Mundial de la Salud, que es del 15 al 19%.
La experiencia de Erin Yang, quien terminó con una cesárea tras un embarazo inicialmente considerado de bajo riesgo, ilustra la presión que enfrentan muchas mujeres en el sistema de salud. Aunque su equipo médico salvó su vida y la de su bebé, Yang se siente angustiada por la posibilidad de que su cesárea pudiera haber sido evitable.
Según un estudio estatal, solo cinco hospitales cumplen con el estándar de cesáreas para embarazos de bajo riesgo. Las diferencias en las tasas de cesárea entre los hospitales sugieren que las políticas y la cultura institucional influyen en estas decisiones médicas. La situación actual requiere un análisis crítico de las prácticas hospitalarias para mejorar la atención materna en el estado.

