Alboraya, Valencia. – La producción de chufas en l’Horta Nord ha caído significativamente, alcanzando solo 4.5 millones de kilos en la última campaña, una cifra considerablemente inferior a los 6 millones del año anterior. Este descenso en la producción es un fenómeno persistente que se ha ido agravando con el tiempo.
La baja productividad por unidad de superficie y la renuncia de muchos agricultores a plantar chufas han contribuido a esta crisis. Se ha señalado que la tierra muestra signos de agotamiento, lo que podría requerir cambios en las rotaciones de cultivos para permitir que el suelo se recupere y mejore su capacidad de producción.
José Ramón Panach, un destacado horchatero de la región, afirmó que aunque existen chufas producidas en África, la calidad local es insustituible. Las chufas de l’Horta Nord son valoradas por su sabor y características únicas, que no se encuentran en las importadas, lo que pone en riesgo la calidad de la horchata premium que define a esta industria.
La producción, que había alcanzado un promedio de 2,000 kilos por hanegada en el pasado, se ha reducido a menos de 1,000 kilos actualmente, afectando severamente la rentabilidad para los agricultores. Esta situación se agrava por la falta de relevo generacional entre los jóvenes, que prefieren buscar oportunidades laborales en otros sectores.
Ante esta preocupante realidad, la Unió de Llauradors ha instado a la Conselleria de Agricultura a investigar las causas del declive en la productividad de las chufas. Sin respuestas concretas, existe un llamado generalizado para que se adopten medidas urgentes que aseguren la supervivencia de este cultivo vital para la economía local.

