El aumento en el número de empleos en octubre se debe a una expansión en la informalidad, mientras el empleo formal continúa su tendencia a la baja.
En octubre, la economía laboral de México experimentó un incremento en el número total de ocupados, con más de un millón de nuevas plazas. Sin embargo, este crecimiento ha sido impulsado principalmente por un aumento en la población empleada en el sector informal, que sumó cerca de 1.5 millones de trabajadores. Al mismo tiempo, los puestos de trabajo en el sector formal registraron una disminución de aproximadamente 455 mil plazas, manteniendo una tendencia descendente que dura varios meses.
Este fenómeno refleja un deterioro en la calidad del empleo generado en el país, ya que la mayor parte del incremento en la ocupación no se traduce en una mejora en las condiciones laborales ni en beneficios asociados a la formalidad. La proporción de población laboral en situación de informalidad alcanzó casi 56%, nivel que no se ve desde hace más de dos años. Mientras tanto, la tasa de desempleo se mantuvo en niveles bajos, pero la precariedad laboral y la subocupación aumentaron, evidenciando que la reducción del desempleo no necesariamente implica una mejoría en la estructura del mercado laboral.
Es importante contextualizar estos datos en el marco de una economía que ha evidenciado una recuperación parcial, donde el crecimiento en la población activa ha impulsado el número total de ocupados sin que ello implique un avance en la formalidad ni en la calidad del trabajo. La tendencia revela que, en los últimos meses, el crecimiento del empleo en México está sustentado en empleos de menor calidad, lo que podría afectar la sostenibilidad del mercado laboral a largo plazo.
