Los jóvenes destinan hasta el 40% de su salario a rentas, evidenciando un problema habitacional urgente.
Comprar una vivienda en México se ha vuelto casi imposible, con un precio promedio de 31,366 pesos por metro cuadrado, un aumento del 4.2%. Mientras que la Ciudad de México lidera con 57,672 pesos, Tamaulipas es más accesible a 18,439 pesos.
Los jóvenes enfrentan retos significativos, destinando hasta el 40% de su ingreso mensual a rentas, con salarios que apenas crecen un 6% anualmente. Con costos de 3.4 millones de pesos para un departamento de 60 metros cuadrados, la situación es insostenible.
Cada vez más, la vivienda se percibe como un lujo, no como un derecho. Si la tendencia continúa, podría aumentar la desigualdad y la exclusión social en el país. Las políticas públicas son necesarias para frenar esta crisis.

