La presencia de bancos de niebla y un frente frío impactan las operaciones en la capital mexicana, afectando a varias aerolíneas y vuelos programados.
En la Ciudad de México, las condiciones atmosféricas adversas han provocado la presencia de bancos de niebla en el Aeropuerto Internacional, complicando las operaciones aeroportuarias desde horas tempranas. La densa niebla reduce la visibilidad, lo que obliga a las aerolíneas a suspender o retrasar vuelos, afectando principalmente a compañías de gran volumen como Aeroméxico y Volaris. La terminal aérea ha emitido recomendaciones a los pasajeros para mantenerse informados a través de los anuncios y verificar el estado de sus vuelos antes de acudir a la terminal.
Para comprender la magnitud de estos impactos, es importante contextualizar que las condiciones meteorológicas adversas en la capital mexicana son frecuentes en temporadas de frío intenso y niebla densa, fenómenos que, además de afectar la movilidad aérea, generan retrasos que afectan a miles de pasajeros. Con la presencia de bancos de niebla en horas matutinas, las operaciones de despegues y aterrizajes se vuelven más complejas, requiriendo mayor precisión y coordinación entre las aerolíneas y el control de tráfico aéreo para garantizar la seguridad.
Por otro lado, las condiciones climáticas en el Valle de México no solo están relacionadas con la presencia de niebla; un frente frío activo en la región induce fuertes vientos en el Istmo de Tehuantepec y bajas temperaturas en diversas zonas del país, lo que también influye en la operatividad del aeropuerto y en la movilidad en general en la región central del país.
