La modalidad permite aumentar el monto de la pensión en caso de estar desempleado, pero requiere cumplir con ciertos requisitos y considerar los riesgos financieros.
La modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece una oportunidad para que los trabajadores puedan fortalecer su fondo de pensión, incluso si actualmente se encuentran en situación de desempleo. Esta opción permite reportar aportaciones voluntarias que mejoran el cálculo del monto final, pero su uso requiere estar inactivo laboralmente, lo cual puede parecer contradictorio. La estrategia consiste en que familiares o hijos apoyen aportando en nombre del trabajador, logrando así incrementar las aportaciones durante los últimos años de cotización. La base para calcular la pensión en el esquema de la Ley 73 está relacionada con el promedio de cotizaciones de los últimos cinco años, por lo que aumentar estos aportes puede resultar en una jubilación de mayor monto. Sin embargo, existen riesgos asociados, como la posibilidad de endeudarse mediante préstamos financieros para costear las aportaciones, lo cual no siempre resulta conveniente. Expertos recomiendan valorar cuidadosamente si esta estrategia compensa en términos económicos, o si es más recomendable recurrir a apoyo familiar. En un contexto donde cada peso cuenta, entender las condiciones y opciones disponibles puede marcar la diferencia en el futuro económico tras la jubilación.
