La mandataria se convirtió en la primera mujer en participar en esta ceremonia como comandante suprema de las Fuerzas Armadas, destacando el compromiso con la soberanía y la historia del país.
En una histórica participación, la presidenta de México asumió por primera vez la dirección del desfile cívico-militar con motivo del 215 aniversario de la Independencia. La ceremonia, que tradicionalmente reúne a las Fuerzas Armadas y al Gobierno, contó con la presencia de destacados representantes de los poderes legislativo y judicial, evidenciando la unión institucional en la conmemoración nacional.
Desde su discurso, la mandataria reafirmó el compromiso del pueblo mexicano con la soberanía, resaltando que ninguna potencia extranjera debe intervenir en los asuntos internos del país. Anunció además una propuesta para incluir en la Constitución una disposición que prohíba cualquier injerencia exterior, fortaleciendo así la independencia y autodeterminación de México.
El desfile incluyó exhibiciones acrobáticas y saltos en paracaídas por parte de fuerzas militares y la Guardia Nacional, mostrando la preparación y disciplina de las instituciones de seguridad. En total, participaron miles de efectivos, vehículos, aeronaves y animales de equitación, proyectando un mensaje de fortaleza y unidad nacional.
La participación de la Presidenta en esta ceremonia representa un simbolismo importante en la historia de México, subrayando el liderazgo femenino en eventos cívico-militares y la consolidación de su mandato en un contexto de respeto a la tradición y la soberanía nacional.
