Portland, Oregón. – Después de cinco años de trabajo, una familia de seis miembros finalmente disfrutó de su casa de estilo vintage en las afueras de la ciudad. Este proyecto destaca la dedicación y el compromiso que se invirtió en cada detalle del diseño.
La diseñadora de interiores Jessica Helgerson y el arquitecto Yianni Doulis enfrentaron desafíos significativos al seleccionar la ubicación adecuada. El terreno de 20 hectáreas, virgen desde antes de la Segunda Guerra Mundial, requería una planificación meticulosa para evitar arruinar el paisaje natural del bosque circundante.
Uno de los elementos más destacados de la entrada es un retrato de la abuela del cliente, ubicado sobre una mesa de madera maciza centenaria, flanqueada por apliques Articolo. La lámpara colgante de varios niveles de Ochre añade un toque de elegancia con sus gotas de vidrio sólido iluminadas por LED, que complementan el ambiente acogedor.
Como explicó Doulis, el proceso no solo consistió en construir una casa, sino en entender cómo podría encajar en el entorno. Utilizando tecnología moderna como drones, el equipo pudo evaluar las vistas y cómo las decisiones de talar ciertos árboles afectarían la estética general del proyecto.
El resultado es una vivienda que no solo satisface las necesidades de la familia, sino que también respeta y realza la naturaleza circundante. Este proyecto es un ejemplo del impacto positivo que la paciencia y un enfoque consciente pueden tener en el diseño arquitectónico.

