Más de ocho mil personas de comunidades originarias acceden a educación bilingüe y niveles básicos en un esfuerzo por preservar lenguas y elevar la inclusión social.
En 2025, las autoridades educativas mexicanas consolidan esfuerzos para impulsar la alfabetización y educación básica en comunidades indígenas del país. A través del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), cerca de 7,900 personas mayores de 15 años disfrutan de servicios que combinan enseñanza en sus lenguas originarias con formación en niveles primaria y secundaria. La estrategia se enfoca en garantizar derechos educativos y fortalecer la preservación cultural mediante la enseñanza en idiomas indígenas, lo que contribuye también a reducir desigualdades sociales.
Durante los primeros ocho meses del año, más de 2,800 adultos concluyeron algún nivel de instrucción en lenguas originarias, incluyendo alfabetización, primaria y secundaria. Específicamente, 2,500 personas aprendieron a leer y escribir en su lengua materna y recibieron certificación formal, mientras que unos 300 jóvenes y adultos lograron culminar la primaria y la secundaria. Además, un porcentaje importante de la población beneficiaria aún se encuentra en proceso de alfabetización, resaltando la relevancia de estos programas en comunidades que tradicionalmente enfrentan rezagos educativos.
La Dirección General del INEA señala que estos programas se integran en la Estrategia de Alfabetización para el Bienestar Compartido, con un enfoque inclusivo para todas las personas mayores de 15 años que aún no saben leer o no han obtenido sus certificados oficiales. La mayor parte de la población beneficiada reside en regiones rurales y apartadas, donde todavía persisten obstáculos para el acceso a una educación formal completa, lo que hace fundamental la continuidad y expansión de estos esfuerzos.
En un contexto más amplio, esta iniciativa refleja el compromiso del Estado mexicano con la protección y valorización de los derechos culturales y lingüísticos de los pueblos originarios, además de promover su participación activa en la vida social y económica del país. La implementación de modelos de alfabetización bilingüe contribuye no solo a la inclusión, sino también a la recuperación y fortalecimiento de las identidades culturales ancestrales.
