El primer autobús 100% fabricado en México enfrenta desafíos de costo e infraestructura para su adopción masiva, aunque seduce por sus beneficios ambientales.
La introducción del autobús eléctrico mexicano conocido como Taruk marca un avance significativo en la industria de transporte sostenible en el país. Diseñado y fabricado íntegramente en México por Dina en colaboración con Megaflux, este vehículo cuenta con una autonomía de hasta 350 kilómetros y puede transportar hasta 60 pasajeros, con un contenido nacional del 70 por ciento en sus componentes. Aunque su desarrollo es un paso tecnológico relevante, su comercialización enfrenta obstáculos importantes, principalmente relacionados con los costos de adquisición y la infraestructura necesaria para su funcionamiento eficiente. Los autobuses eléctricos necesitan de redes de carga especializadas que operen a voltajes superiores a los habituales, así como de estudios previos para adaptar las rutas y redes eléctricas existentes. En este contexto, la mayor parte de las posibles compras se destinan a proyectos gubernamentales o a empresas con capacidad para acceder a financiamiento. Hasta la fecha, no se ha concretado una venta en masa, aunque un proyecto inicial que contempla la adquisición de unas 60 unidades podría convertirse en el primer ejemplo de éxito comercial. La creciente presencia de fabricantes chinos en el mercado mundial de vehículos eléctricos intensifica la competencia, pero el impulso del gobierno mexicano hacia el desarrollo de una cadena de suministro local ofrece oportunidades a empresas nacionales como Dina. La aceptación entre instituciones educativas y autoridades estatales ha sido positiva, motivada en gran medida por el impacto ambiental favorable y los beneficios en reducción de emisiones. A nivel internacional, Dina ya exporta unidades a países de Centroamérica y Estados Unidos, aunque reconoce que en la región, México aún cuenta con una flota relativamente modesta, con menos de 500 autobuses eléctricos en operación. La innovación de Taruk representa el mayor avance tecnológico en autobuses en las últimas décadas y subraya el compromiso del país para avanzar en movilidad sustentable.


