La Paz, Bolivia. – El presidente Rodrigo Paz manifestó que su gobierno enfrenta un “boicot” y “sabotaje” relacionado con la calidad de la gasolina, en medio de protestas por parte de sindicatos de transportistas. Los protestantes argumentan haber sufrido daños en sus vehículos a causa de la gasolina inadecuada.
Paz hizo estas declaraciones tras participar en un acto de la Cámara Nacional de Comercio, destacando que la situación no se resolverá rápidamente debido a problemas arraigados en la industria. Además, recordó que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha despedido a 360 empleados en un esfuerzo por abordar las fallas en la distribución de combustible.
El mandatario anticipó más medidas en la lucha contra la corrupción y mafias internas, que asegura están afectando la operación del sector petrolero. “Hay gente que le está haciendo daño al país”, subrayó, reafirmando su compromiso de fortalecer la capacidad operativa del Estado contra este “boicot” que enfrenta.
Las protestas de sindicalistas y transportistas han sido notorias en varias regiones del país, incluidos La Paz y Santa Cruz, donde se exige al gobierno compensaciones por los daños. Las autoridades sostienen que el problema no es generalizado y han identificado casos específicos de gasolina inferior a los estándares, vinculados a plantas de almacenamiento determinadas.
El presidente de YPFB, Yussef Akly, explicó que la gasolina mal calificada se originó en “dos o tres” plantas y que se están realizando arreglos para corregir la situación. Aseguró que la gasolina “desestabilizada” ya no está en circulación y se están implementando verificaciones rigurosas para asegurar la calidad del combustible.

