La Habana, Cuba. – La crisis provocada por el bloqueo estadounidense ha impactado significativamente la esperanza de vida de los niños diagnosticados con cáncer en la isla. Las limitaciones en el acceso a medicamentos han deteriorado la calidad del tratamiento y la recuperación.
El Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de La Habana, principal centro de atención oncológica infantil, enfrenta serios retos debido a la escasez de recursos. Actualmente, se atienden a 12 pacientes en su sala pediátrica, donde se busca crear un ambiente de esperanza a pesar de los difíciles momentos que atraviesan.
La doctora Mariuska Forteza Saéz, quien lidera la oncopediatría, destaca la necesidad de un fuerte apoyo psicosocial para que los niños y sus familias enfrenten la dura realidad del diagnóstico. El tratamiento del cáncer en la infancia exige no solo medicamentos eficaces, sino también un entorno que alivie el dolor emocional de pacientes y familiares.
El impacto del bloqueo se refleja en las estadísticas. Mientras que antes se reportaba una sobrevida del 80% en niños con cáncer, la situación actual ha reducido esta cifra al 65%. La falta de medicamentos de primera línea obliga a los médicos a recurrir a alternativas menos efectivas, complicando aún más el panorama de tratamiento.
La escasez de recursos no solo afecta la atención médica, sino también la nutrición de los pacientes. La doctora Forteza Saéz enfatiza que el acceso a alimentos adecuados es fundamental para los pequeños con necesidades dietéticas específicas. Las restricciones actuales dificultan aún más la situación, convirtiendo el tratamiento en una lucha constante.

