Madrid, España. – Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, se mantiene en su cargo un año después del apagón que afectó a la Península Ibérica el 28 de abril de 2025, resultando en cinco muertes y pérdidas económicas significativas. A pesar de la presión política, su puesto no está en peligro.
El apagón histórico desató críticas intensas hacia el Gobierno de Pedro Sánchez y a Corredor. Si bien se consideraba que su destitución era inevitable, su cercanía con el presidente y la falta de un candidato claro para sustituirla han consolidado su posición. Un ministro señalado que es poco probable que Sánchez la desplace.
Corredor, aunque sin experiencia en el sector energético, ha demostrado una buena gestión alineada con la estrategia del Gobierno. La relación entre ella y Sánchez se ha forjado desde sus inicios en el Ayuntamiento de Madrid. La gestión de la crisis derivada del apagón ha puesto a Corredor nuevamente en el centro de la controversia, especialmente tras las investigaciones que apuntan a una serie de fallos en cadena como causa del incidente.
La Comisión de Investigación del Senado señala que Red Eléctrica conocía los riesgos operativos antes del apagón y no actuó adecuadamente. Además, un expediente por lo que se considera una infracción “muy grave” ha sido abierto por la CNMC, con posibles sanciones económicas que podrían alcanzar hasta 60 millones de euros. La situación presenta un entorno complicado para la presidenta de Redeia.
El futuro de Corredor dependerá en gran medida de los resultados de las investigaciones y de la respuesta del Gobierno ante las críticas. Mientras tanto, permanece en su posición, con la expectativa de que la política y las decisiones regulatorias seguirán influyendo en el ámbito energético español.

