Baza, Granada. – La ciudad de Baza disfrutó de un Jueves Santo vibrante, donde la favorable estabilidad meteorológica permitió el desarrollo de emotivas procesiones, atrayendo a cientos de vecinos y visitantes que abarrotaron las calles. La jornada, aclamada por su belleza y solemnidad, fue un claro reflejo de la devoción y participación comunitaria en esta festividad religiosa.
La primera procesión comenzó antes de las siete de la tarde con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Fieles se concentraron en lugares emblemáticos como Cava Alta y plaza de las Eras, ansiosos por experimentar uno de los momentos más destacados del calendario cofrade de Baza. Este año, la procesión incorporó innovaciones que enriquecieron la experiencia de los asistentes.
Un aspecto notable fue la consolidación de la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad del Nazareno y Virgen de la Victoria, que marchó detrás de su titular, marcando un avance significativo en su crecimiento. La banda, que fue bien recibida, ha mejorado su repertorio y participa en diversos eventos a lo largo de Andalucía y otras regiones.
El Jueves Santo también presentó un carácter inclusivo con la iniciativa “Silencio que abraza”, que permitió un tramo del recorrido en completo silencio, favoreciendo a familias con niños sensibles a los ruidos. La participación de la Cofradía de la Esperanza, con sus dos pasos y música solemne, continuó la tradición, destacándose por un alto nivel de asistencia y organización.
Finalmente, la Real Cofradía del Santísimo Cristo de los Méndez llevó a cabo una procesión sobria, reafirmando la importancia de la tradición sobre el espectáculo. Fundada en 1940, continúa siendo una expresión del profundo sentido religioso de la comunidad. Este Jueves Santo en Baza no solo fue una celebración religiosa, sino una manifestación del tejido social de la ciudad.

