El Banco Central ajustó las perspectivas de crecimiento para 2025 y 2026, indicando una recuperación económica más sólida y analizando la inflación y tasas de interés.
El Banco de México presentó un informe del segundo trimestre en el que elevó su estimación de crecimiento económico para el próximo año, pasando de un 0.1% a un 0.6%, impulsado por una expansión superior a la prevista en ese período. Aunque mantiene una visión prudente, las autoridades consideran que el país deja atrás el riesgo de una recesión profunda, aunque advierten que el ritmo de crecimiento aún es moderado y cercano a la inacción económica. Además, se revisaron al alza las expectativas para 2026, con un crecimiento proyectado del 1.1%, frente al 0.9% anterior.
En materia de inflación, los analistas de Banxico esperan que factores como la política monetaria restrictiva, la apreciación del peso y la recuperación de la economía contribuyan a que la inflación subyacente converja gradualmente hacia el objetivo del 3% hacia mediados de 2026. Sin embargo, las proyecciones a corto plazo muestran un incremento en las tasas de inflación esperadas, situándose en un 4.1% para el tercer trimestre de 2025. La inflación subyacente, que excluye elementos volátiles, se mantuvo en aumento, principalmente por el encarecimiento de mercancías, mientras que los precios de los servicios aún muestran presiones alcistas significativas.
Las autoridades mantienen una postura cautelosa respecto a la política de tasas, señalando que continuarán observando atentamente la evolución de los distintos componentes inflacionarios y la situación de la economía cíclica. En el marco del centenario de la institución, se reafirmó el compromiso de mantener el mandato de promover una inflación baja y estable, sin adoptar enfoques duales que puedan complicar la política monetaria.
Estos ajustes reflejan una coyuntura en la que el país busca consolidar una recuperación sostenida ante un entorno global complejo, poniendo atención especial a la inflación y a las decisiones de política monetaria para garantizar la estabilidad económica a mediano plazo.
