La junta del Banco Central señala un escenario de menor crecimiento y mantiene cautela en la política monetaria, anticipando nuevos ajustes graduales en las tasas de interés.
La reciente reunión del Banco de México reflejó una preocupante percepción de mayor fragilidad en la economía nacional, con proyecciones que sugieren un crecimiento reducido para 2025 y 2026. La mayoría de los integrantes de la junta consideraron que un enfriamiento económico más intenso de lo esperado podría influir en la trayectoria de la inflación y en la política monetaria futura. Aunque el banco central continúa perfilando nuevos recortes graduales en la tasa de interés, algunos funcionarios enfatizaron la necesidad de una postura cautelosa, especialmente en medio de la persistente inflación subyacente que se mantiene por encima del rango objetivo. La incertidumbre global, las tensiones comerciales y un mercado laboral en desaceleración son factores que contribuyen a la complejidad del escenario. Además, los analistas consideran que la cercanía a un nivel neutral en las tasas de interés limita el impacto de futuras reducciones, por lo que el ritmo de ajuste será probablemente pausado y dirigido a mantener la estabilidad de precios, en línea con las expectativas de mercado sobre un cierre de tasa alrededor del 7% para fin de año. La política de Banxico se mantiene en un balance delicado entre estimular la economía y controlar la inflación, priorizando la gradualidad en sus movimientos.
