La coordinación interinstitucional, uso de tecnología y mejoras en el personal han permitido reducir delitos en el último año, generando mayor confianza ciudadana.
En los últimos meses, la seguridad en la ciudad ha mostrado una notable mejoría, con una disminución significativa en los delitos de homicidio y robo de vehículos. Este logro se atribuye a una estrategia policial que combina planeación logística, inteligencia táctica y una estrecha colaboración entre las diferentes corporaciones de seguridad. La implementación de nuevas medidas tecnológicas, como cámaras de vigilancia con lectores de placas, ha facilitado la recuperación de vehículos robados en tiempo récord, alcanzando tasas de recuperación del siete de cada diez autos sustraídos. Además, la modernización del equipamiento y el incremento salarial del personal police patrullan con mayor motivación y compromiso, lo que impacta positivamente en los resultados. La percepción de seguridad, aunque también depende del contacto directo con la ciudadanía, ha mejorado gracias a reuniones comunitarias y operativos especiales durante temporadas de alta afluencia comercial. El alcalde y las autoridades continúan reforzando estas acciones, conscientes de que la confianza ciudadana sólo se fortalece con resultados tangibles y cercanía efectiva con la población.
