A pesar de las oportunidades para crecer en el mercado, solo una pequeña fracción de las pequeñas empresas participan en eventos que pueden impulsar su desarrollo comercial.
A pesar de la existencia de un entorno favorable y de los incentivos para que las pequeñas y medianas empresas de Baja California incrementen su presencia en mercados nacionales e internacionales, la participación en eventos de vinculación con grandes cadenas de distribución sigue siendo limitada. Recientes esfuerzos, como la organización de una feria por un organismo especializado en codificación de productos, lograron convocar a menos del 0.01% de las pymes de la región, que suman aproximadamente 120,000 unidades económicas según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La convocatoria evidenció que, aunque la oportunidad de contactar a gigantes como Walmart, Mercado Libre o Casa Ley es significativa, muchas empresas aún no aprovechan estos espacios por diversas razones, incluida la percepción de un entorno económico adverso y el miedo a no poder afrontar los requisitos del mercado. La región, con un entorno laboral estable y una baja tasa de desempleo de entre 2.5% y 3%, enfrenta retos similares en su espíritu emprendedor, donde faltan ganas de innovar y salir adelante. En un contexto nacional complicado, con economía débil y presiones internacionales, las oportunidades para las empresas son una ventana de crecimiento que muchas aún no ven, pero que puede ser decisiva para su supervivencia. La persistente ausencia de mayor participación en ferias y eventos subraya la necesidad de fomentar una cultura empresarial que vea estas acciones como pasos importantes para su expansión y fortalecimiento en el mercado.
