Valencia, Comunidad Valenciana. – La Semana Santa en las carreteras valencianas se ha vuelto especialmente peligrosa, con un 15,1% de los accidentes resultando en muertes o heridas graves entre 2015 y 2024. Estos datos, provenientes de un estudio de la Fundación Línea Directa, reflejan un incremento con respecto a la media nacional del 14,6%.
Durante la Semana Santa de 2023, se reportaron 3,600 accidentes con víctimas en la Comunitat Valenciana, contribuyendo a un total de alrededor de 24,000 incidentes a nivel nacional. La A-31, en Alicante, destaca como el punto más peligroso, con 22 siniestros registrados en el mismo período.
A pesar de que el 28% de los conductores valencianos identifican esta festividad como la más riesgosa del año para conducir, casi la mitad admite haber excedido los límites de velocidad. Este aspecto contrasta con un 32% a nivel nacional que también reconoce comportamientos de riesgo, sugiriendo que la conciencia del peligro no es suficiente para prevenirlo.
El estudio también revela que el 17% de los conductores valencianos admite consumir alcohol mientras maneja durante estos días. Este porcentaje es ligeramente superior a la media nacional del 16%. Además, un 34% de los valencianos realizan comidas copiosas durante los trayectos, ignorando las recomendaciones de moderación.
Los accidentes tienden a acumularse más en los viajes de ida, especialmente en los primeros días de la Semana Santa. El perfil de las víctimas es mayormente masculino, con un 61% perteneciente a la franja de edad entre 31 y 45 años, y se observa un aumento en las víctimas menores, quienes suelen ser parte de viajes familiares.

