Bahía Blanca, Buenos Aires. – Andoni Irazusta, tras un accidente automovilístico a los 17 años que le dejó una lesión medular, ha compartido su inspiradora historia de superación. Su vida ha estado marcada por el apoyo incondicional de su familia y la perseverancia en el deporte y el trabajo.
Los padres de Irazusta llegaron a Argentina desde el País Vasco. Él contó que su madre y su padre nacieron a pocas cuadras en Donosti-San Sebastián. La familia vivió en Bahía Blanca, donde Andoni tuvo una infancia activa, involucrándose en rugby y otras actividades culturales. Aunque intentó aprender euskera, no logró dominarlo por completo.
El accidente que cambió su vida ocurrió en el año 1979. A pesar del severo impacto, Irazusta se esforzó en su recuperación, completando su secundaria y luego su carrera en Agronomía en la Universidad Nacional del Sur. Su proceso incluyó el regreso a clases, donde recibió ayuda de compañeros, destacando la importancia del respaldo social en su recuperación.
A partir de 1999, Irazusta se dedicó al deporte en silla de ruedas, participando en torneos internacionales. La vida profesional de Andoni también incluye experiencia en el campo familiar y en el sector de corredurías. Su pasión por el deporte y el trabajo han sido fundamentales en su trayectoria como persona resiliente.
El vínculo con su esposa, Silvina, marcó su vida personal. A pesar de su fallecimiento por cáncer de mama, Andoni la recuerda como una compañera valiente que luchó sin rendirse. Irazusta espera seguir honrando su memoria y sigue adelante con la fortaleza que la vida le ha enseñado.

