Madrid, España. – Ana Labordeta, reconocida actriz y figura del cine y la televisión, reflexiona sobre la experiencia de conducir en Madrid. La ciudad se caracteriza por sus atascos constantes y la dificultad que representa desplazarse en vehículo, especialmente bajo la lluvia.
Labordeta, quien vivió sus infância viajando dentro de un Citroën 2 CV que pertenecía a su padre, señala que su formación como conductora se adquirió en una autoescuela de Zaragoza. Desde entonces, ha mantenido un vínculo especial con su vida en la carretera, aunque actualmente prefiere el transporte público para moverse por la capital española.
La actriz resalta los momentos de frustración en el tráfico y cómo estos pueden convertir un trayecto de media hora en un viaje de dos. En su opinión, el metro y los autobuses son opciones más convenientes, destacando el aislamiento que percibe entre los pasajeros que, a menudo, están absortos en sus teléfonos móviles.
Durante sus trayectos en transporte público, Labordeta experimenta una gama de emociones. La tristeza aparece cuando observa la desconexión social entre las personas, mientras que la risa se presenta gracias a anécdotas divertidas, como las vividas con su compañero de gira, Fernando Tejero. A pesar de los retos de la vida urbana, la actriz también siente admiración por aquellos que se esfuerzan por dar un toque de alegría en el metro, como los artistas que cantan.
A medida que Labordeta continúa su trayectoria artística, mantiene un equilibrio entre su pasión por la actuación y su vida diaria en Madrid, dejando claro que la complejidad de la ciudad no la detiene en su camino.

