Ciudad de México, México. – América Latina se encuentra ante un aumento significativo de las importaciones de productos chinos, afectando a las industrias locales que buscan crecer en un mercado en expansión. La estrategia de China de exportar a bajo costo ha generado tensiones en varios países latinoamericanos.
Las exportaciones chinas han crecido, impulsadas por la necesidad de expandir mercados y contrarrestar la caída de ventas en Estados Unidos. Las naciones latinoamericanas, con más de 600 millones de habitantes y recursos naturales abundantes, son vistas como un objetivo atractivo para las empresas chinas. Este fenómeno ha provocado una lucha entre la baja oferta de productos y la necesidad de proteger las industrias locales.
Margaret Myers, directora del programa Asia y América Latina del Inter-American Dialogue, resaltó que América Latina presenta condiciones favorables para los productos chinos. La demanda de bienes como autos, ropa y muebles ha aumentado, lo que se traduce en un crecimiento de las importaciones, pero también en una creciente preocupación por la competitividad de las empresas nacionales.
En Argentina, las importaciones de comercio electrónico desde China han aumentando drásticamente, afectando el sector manufacturero. Luciano Galfione, presidente de Pro Tejer, expresó que las fábricas locales enfrentan un escenario desafiante con la capacidad de producción en niveles críticos debido a la competencia desleal. Este fenómeno no se limita a Argentina, sino que se siente en toda la región, donde trabajadores han perdido sus empleos a causa de las importaciones.
El sector automotriz también está sufriendo, especialmente en México y Brasil, donde los autos chinos han ganado una participación significativa del mercado. En 2024, más del 80% de los vehículos eléctricos vendidos en Brasil eran de marcas chinas. Esta situación pone en riesgo a los fabricantes locales, quienes ya están tomando medidas para contrarrestar el impacto de estas importaciones.

