Dobbs Ferry, Nueva York. – Un albergue para niños migrantes, Children’s Village, enfrenta serias acusaciones de abuso físico, incluyendo aislamiento en una denominada “habitación roja”. Estas denuncias han motivado una investigación federal por parte de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR).
Las acusaciones indican un enfoque severo para manejar problemas de conducta, que incluye el uso de una unidad “especial” que presuntamente ejecuta castigos físicos. Esta situación ha llevado al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) a realizar una revisión interna del albergue, que atiende a menores migrantes no acompañados desde 2004.
Un portavoz de Children’s Village afirmó tener “tolerancia cero” ante el castigo físico. Sostuvo que todas las denuncias de mala conducta son investigadas de inmediato y se toman medidas apropiadas según sea necesario. Sin embargo, los informes indican que varios adolescentes han compartido experiencias similares de abuso físico y confinamiento, lo que suscita preocupación sobre el bienestar de los menores.
A inicios de este año, el albergue dejó de recibir nuevos niños debido a “importantes preocupaciones sobre el bienestar infantil”. Un adolescente que fue trasladado a otro centro reportó haber sido confinado durante días sin atención adecuada, lo que resalta las condiciones críticas en el albergue. Expertos en bienestar infantil continúan evaluando el impacto de estos abusos en los menores bajo su cuidado.
La ORR se comprometió a abordar todas las acusaciones con seriedad y ha iniciado procedimientos para trasladar a todos los menores a otros centros. La seguridad de los menores es una prioridad frente a las preocupaciones surgidas sobre su tratamiento en este tipo de instalaciones.

