Yadira Escobar Mejía, presidenta de UARUPA y miembro del Colectivo Estatal Animalista de Michoacán (CEAM), enfatizó que los perros en situación de calle son víctimas y no un problema, destacando que la limitada capacidad institucional requiere de una mayor participación social para abordar esta crisis.
En Michoacán, miles de perros deambulan diariamente en busca de recursos básicos, enfrentando riesgos como atropellamientos, enfermedades y maltrato. La mayoría de estos animales no nacieron en la calle, sino que fueron abandonados o expuestos por la negligencia de sus dueños. La campaña surge como respuesta a este aumento y a la falta de conciencia ciudadana sobre el trato digno que merecen los seres vivos.
Bajo el lema “Un perro de nadie es de todos”, UARUPA pretende reforzar la responsabilidad moral y social hacia los perros vulnerables. A pesar de los esfuerzos gubernamentales y de organizaciones civiles, la organización subraya que un cambio real solo será posible con la implicación activa de la ciudadanía.
“Un perro en la calle no es invisible, no es ajeno, no es problema de otros. Es un reflejo de nuestra propia indiferencia como sociedad”, declaró Escobar Mejía. La campaña propone obligaciones morales como no abandonar animales, promover la esterilización, ofrecer ayuda básica, fomentar la adopción responsable, educar sobre el respeto animal y denunciar actos de maltrato.
UARUPA reitera que la responsabilidad ética trasciende el ámbito privado y se extiende a toda la comunidad y sus habitantes. “Perro de nadie es de todos” se presenta como un compromiso social para actuar y generar un cambio, reconociendo que el bienestar animal es un reflejo directo de la humanidad colectiva.
