Morelia, Michoacán. – El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, hizo un llamado enfático a la ciudadanía para abstenerse de realizar disparos al aire durante las celebraciones de Año Nuevo. La práctica, además de ser peligrosa por el riesgo de balas perdidas, constituye un delito y puede acarrear consecuencias graves, incluyendo la pérdida de vidas.
Durante un encuentro con medios de comunicación, Bedolla enfatizó la lógica detrás de la peligrosidad: las balas disparadas regresan con la misma fuerza, y ya se han registrado casos de personas fallecidas y heridas a causa de esta imprudencia.
El mandatario estatal recordó que el uso de armas de fuego, especialmente aquellas de uso exclusivo del Ejército, está penado por la ley. Por ello, exhortó a no normalizar este tipo de actos violentos y a evitar incurrir en acciones que son tanto ilícitas como potencialmente mortales.
Ramírez Bedolla subrayó que cada bala perdida tiene un origen: alguien decidió disparar. Insistió en la importancia de no normalizar ni perpetuar estas prácticas, haciendo hincapié en la responsabilidad individual para prevenir tragedias.
