Morelia, Michoacán. – Varios comunicadores de Michoacán enfrentaron agresiones por parte de indígenas de Arantepacua, quienes causaron destrozos y exigieron soluciones gubernamentales. Durante la movilización del seis de abril, recibieron golpes, les arrebataron sus equipos de trabajo y fueron forzados a borrar contenido informativo.
Los periodistas, agrupados en el Colectivo #NiUnoMás Michoacán, mostraron su rechazo ante los ataques y condicionaron su ejercicio profesional. En sus declaraciones, resaltaron la necesidad de garantizar un entorno seguro para reporteros en el ejercicio de su labor, lo que implica respeto al derecho a la información.
Las agresiones durante la cobertura reflejan un clima hostil para la prensa, afectando no solo a los comunicadores, sino también el derecho del público a estar informado sobre hechos de interés general. Es un recordatorio que la libertad de prensa es crucial y debe ser protegida.
Las acciones violentas no solo atentan contra periodistas, sino que cuestionan el diálogo y el respeto mutuo. Hacer uso de la violencia, incluso en la defensa de causas legítimas, socava los derechos de todos y retrasa la búsqueda de soluciones pacíficas.
El llamado es a fomentar condiciones para un ejercicio periodístico libre de hostigamientos. Se hace énfasis en que el deber de informar y documentar debe ser un esfuerzo compartido en la construcción de una sociedad informada y respetuosa.

