Guadalajara, Jalisco. – El sacerdote José Dolores Aguayo González, conocido como “Padre Lolo“, ha sido objeto de controversia tras revelarse su intervención ante la justicia estadounidense para defender a Jessica Johanna y Rubén Oseguera, hijos de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las misivas que el sacerdote envió a la jueza Beryl A. Howell en Washington D.C. han generado una ola de críticas. En una de las cartas, Aguayo González expresa su sorpresa por las acusaciones de “asociación delictuosa” que enfrentaba Jessica Johanna, a quien conoció tras un accidente. Afirmó que la joven es “una excelente madre de familia” y una persona amable, sin reconocer su participación en los manejos del cártel.
A pesar de sus esfuerzos, la intervención del sacerdote no prosperó. Jessica Oseguera fue condenada a 30 meses de prisión tras admitir su implicación en las actividades del cártel. Por su parte, Rubén, conocido como “El Menchito”, también recibió una condena a cadena, invalidando los esfuerzos de Aguayo González por presentarse como su “protector espiritual”.
La revelación de las cartas obligó al Arzobispado de Guadalajara a emitir una declaración. Afirmó que la correspondencia se realizó a solicitud de la familia del detenido, aunque reconocieron la falta de “prudencia y sensatez” por parte del sacerdote. El cardenal Francisco Robles Ortega comentó que el “Padre Lolo” cometió un error por su “falta de experiencia”.
El propio Aguayo González se defendió en entrevista, destacando que la Iglesia no puede rechazar a quien busca reconciliación, independientemente de su pasado. Insistió en que todos tienen la capacidad de cambiar y que la Iglesia promueve la opción de reconstrucción y conversión.

