La clausura del establecimiento se realiza tras un operativo que reveló sobrecupos y condiciones deficientes, garantizando la seguridad de los internos y la regulación del sector
El pasado 19 de septiembre, las autoridades de Guadalajara llevaron a cabo un operativo conjunto en un centro de rehabilitación ubicado en la colonia Lomas del Gallo, resultado en su clausura definitiva. La acción formó parte de una investigación que buscaba determinar posibles irregularidades vinculadas a la privación ilegal de la libertad, entre otros delitos, en estos lugares.
Durante la intervención, personal especializado de diversas instituciones inspeccionó las instalaciones y encontró a 115 personas internas, entre ellas 14 menores de edad. Los adultos fueron reubicados con sus familias, mientras que los menores permanecen bajo la protección de una unidad dedicada a salvaguardar los derechos de niñas, niños y adolescentes afectados. La presencia de sobrecupos, plagas y malas condiciones sanitarias fueron determinantes para la suspensión del establecimiento, que además no cumplía con los requisitos normativos necesarios para operar legalmente.
Además, las verificaciones revelaron que ningún interno coincidía con solicitudes de orden de aprehensión o reportes de desaparición, y no se realizaron detenciones relacionadas con la investigación. La presencia de inspectores sanitarios y municipales aseguró que la clausura fuera efectiva, procurando que los internos estuvieran en ambientes seguros y dignos.
Para formalizar su operación, los centros de rehabilitación deben registrarse ante el Consejo Estatal Contra las Adicciones, cumpliendo con normativas nacionales e internacionales, incluyendo capacitación continua del personal y mecanismos de supervisión estricta. Los requisitos administrativos incluyen presentar documentación legal, planes terapéuticos y un croquis de las instalaciones, aspectos que garantizan transparencia y protección de las personas en tratamiento.
Este caso pone en evidencia la importancia de regular y supervisar los centros de rehabilitación en Jalisco, un sector que demanda atención por sus implicaciones sociales y sanitarias. La correcta regulación contribuye a ofrecer un ambiente adecuado para la recuperación y asegura derechos fundamentales de los internos, fomentando la confianza en los servicios de salud y ayuda.
