Un violín de 300 años, fabricado por Stradivari, protagoniza un concierto en Bruselas, destacando su valor histórico y musical en un evento de alta relevancia.
En un concierto realizado en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, un destacado violinista armenio interpretó una pieza en un instrumento de notable valor y antigüedad. El violín en cuestión, un ejemplar del famoso luthier italiano Antonio Stradivari, tiene más de tres siglos de historia y fue elaborado en 1724 en Cremona, su ciudad natal. Reconocido por su excepcional calidad tonal y riqueza sonora, este violín ha sido adquirido en los últimos años por la Stretton Society, una organización dedicada a la preservación y préstamo de instrumentos musicales excepcionales.
El músico armenio Sergey Khachatryan fue seleccionado para tocar con este valioso instrumento durante los próximos diez años y expresó su entusiasmo por la oportunidad. En su interpretación del Concierto para violín de Brahms, Khachatryan destacó que el instrumento permite explorar una profundidad sonora difícil de igualar, enriqueciendo su expresividad artística. La pieza, conocida por su exigencia técnica, refleja los sentimientos profundos y la belleza natural que puede transmitir un violín de esta categoría.
Este violín, apodado “Kiesewetter” en honor a su historia y tradición, ha sido utilizado por renombrados violinistas internacionales, incluyendo a Augustin Hadelich y Maxim Vengerov, quien lo tocó en la ceremonia de los premios Grammy de 1996. Es uno de los ejemplares más valiosos provenientes del “Periodo Dorado” de Stradivari, una fase entre 1700 y 1720 cuando el artesano entregó algunos de sus instrumentos más codiciados y cotizados en el mercado mundial.
Este concierto reafirma la importancia de mantener y valorar los instrumentos históricos que representan hitos en la evolución de la música clásica, además de ofrecer un vistazo a los afinados estándares de calidad que los artesanos italianos lograron en su época.


