Desde febrero de ese año, pasajeros sin documentación aceptada deberán pagar 45 dólares, reforzando las medidas de seguridad en aeropuertos estadounidenses.
A partir del 1 de febrero de 2026, los viajeros que ingresen a los Estados Unidos sin presentar una identificación válida y aceptada en los puntos de control aeroportuarios deberán pagar una tarifa de 45 dólares como parte de las nuevas medidas de seguridad implementadas por la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). Esta iniciativa busca fortalecer la verificación de identidad y prevenir accesos con documentos falsificados o ilegales, en un esfuerzo por mejorar la seguridad interna en el país.
Quienes no dispongan de un documento aceptado podrán optar por continuar con su vuelo tras pagar la tarifa y completar un proceso adicional en el sistema TSA Confirm.ID, lo que podría implicar mayores tiempos de espera en los controles aeroportuarios. La TSA ha detallado que entre los documentos aceptados se encuentran el REAL ID, pasaportes, credenciales de viajero confiable, y otros identificadores oficiales, concentrando en la mayoría de los casos la documentación que la mayoría de pasajeros ya usa.
Este cambio forma parte de un proceso de modernización en las medidas de seguridad aeroportuaria, cuyo objetivo es impedir que individuos con identidades falsas o con fines delictivos accedan a las aeronaves y sistemas de transporte. La adopción de pagos en línea y la revisión previa de documentos busca también reducir las filas y los tiempos de espera en los aeropuertos, en un contexto mundial de incremento en las amenazas a la seguridad aérea y terrestre.
Es importante verificar con anticipación la validez de la documentación, especialmente en estados donde la implementación del REAL ID aún no está completa, para evitar inconvenientes en el proceso de identificación durante el viaje.
