La alta demanda y cambios en los procesos han provocado retrasos significativos en las citas consulares, con fechas que alcanzan casi dos años de anticipación.
La obtención de una visa estadounidense en México enfrenta actualmente largos periodos de espera debido a la alta congestión en los consulados y cambios administrativos recientes. Las solicitudes de visa de turista del tipo B1/B2, en particular, pueden experimentar demoras superiores a 600 días, lo que obliga a programar las citas con considerable anticipación. Las fechas disponibles varían entre distintas ciudades, con algunos consulados, como Tijuana, ofreciendo citas en noviembre de 2025, mientras que otros, como Ciudad Juárez, no tienen disponibilidad hasta marzo de 2027.
Diversos factores políticos y administrativos explican esta situación. Reformas en las políticas migratorias y mayores controles de seguridad, implementados en los últimos años, han incrementado la carga operativa de los consulados y restringido el acceso, además de modificar los procedimientos de pago y cita, al exigir mayor documentación y separar las citas para diferentes etapas del proceso. Los cambios en los costos, que podrían aumentar el precio de la visa en casi el doble, también impactan en la planificación de los solicitantes. La alta demanda, sumada a estos ajustes, ha llevado a un incremento en los tiempos de espera, generando la necesidad de iniciar los trámites con varios meses de antelación.
Para quienes planeen tramitar su visa en los próximos meses, las autoridades recomiendan revisar periódicamente los calendarios oficiales, gestionar las citas con suficiente tiempo y mantenerse informados sobre los requisitos actualizados, para reducir posibles contratiempos y garantizar un proceso más eficiente.
