La declaración de la Presidenta de México sobre el Tratado de Aguas generó confianza en los mercados, provocando una caída en el tipo de cambio y favoreciendo al peso.
El peso mexicano alcanzó su valor más alto en el mes de diciembre frente al dólar estadounidense, tras una intervención pública que tranquilizó los mercados financieros. La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclaró que el país no ha incumplido el Tratado de Aguas con Estados Unidos, disipando las tensiones derivadas de amenazas arancelarias. Este pronunciamiento fue clave para que la cotización del peso apreciara, logrando cerrar la jornada del 9 de diciembre en 18.19 pesos por dólar a nivel interbancario, mientras que en ventanillas se cotizó entre 18.29 y 19.34 pesos.
El comportamiento del dólar también se vio favorecido por declaraciones del subsecretario estadounidense del Consejo Económico, Kevin Hassett, quien indicó que la Reserva Federal podría implementar nuevos recortes en su tasa de interés. Esto generó mayor apetito por activos en monedas emergentes, como el peso mexicano, complementando la reacción positiva ante la estabilización diplomática.
Esta relación entre las decisiones políticas y las expectativas económicas refleja la importancia de la estabilidad en las relaciones bilaterales y la política monetaria. La percepción de un ambiente más predecible para las inversiones contribuye a fortalecer la moneda local, consolidando una tendencia que puede repercutir en la inflación y el crecimiento económico del país.
