La presidenta de México decidió regalar su boletoy no participar en la inauguración del torneo, consolidando su postura en el evento deportivo.
La jefa del ejecutivo mexicano mantiene su decisión de no asistir a la ceremonia de apertura del Campeonato Mundial de Fútbol 2026, programada para el 11 de junio en el Estadio Banorte. En lugar de su presencia, la mandataria entregará su entrada para el primer encuentro del torneo, como una iniciativa que busca promover la inclusión y brindar oportunidades a quienes no tienen acceso a eventos deportivos de tal magnitud. Esta postura fue reiterada durante la presentación del comité organizador del mundial en México, en la que también anunció que su entrada sería entregada a una niña aficionada al balompié. La participación de los líderes de las naciones coanfitrionas, Estados Unidos y Canadá, aún no está definida, ya que no se ha confirmado si asistirán a la capital mexicana. La decisión de la presidenta refleja su compromiso con el deporte y su interés en promover acciones sociales positivas en el marco del evento internacional. La organización del mundial espera la presencia de altos dignatarios, pero aún evalúa quiénes podrán asistir y qué tipo de recibimiento se ofrecerá.


