A partir del 25 de febrero, visitantes de diversos países deberán solicitar una autorización electrónica previa para ingresar al Reino Unido, simplificando control migratorio y facilitando la movilidad.
El gobierno del Reino Unido anunció la implementación de una autorización electrónica para viajeros internacionales que entrarán al país a partir del 25 de febrero. Esta medida afecta a visitantes provenientes de países como la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Brasil, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, y Costa Rica, entre otros. La única excepción será para los ciudadanos británicos y de Irlanda, quienes solo deberán portar un pasaporte válido sin necesidad de obtener dicha autorización.
La autorización digital, conocida como ETA, busca facilitar el control previo del ingreso y reducir los tiempos en los puntos migratorios. Aunque no se trata de un visado, permite a los turistas permanecer hasta seis meses en el territorio británico, ya sea para actividades recreativas o visitas familiares. La gestión se realiza completamente en línea mediante una aplicación oficial y la página web del gobierno, garantizando mayor agilidad y seguridad en el proceso.
Este sistema de permisos digitales responde a una tendencia global de modernización en los controles migratorios, brindando mayor comodidad a los viajeros internacionales y permitiendo a las autoridades gestionar los flujos migratorios de forma más eficiente. Los solicitantes deben pagar una tarifa aproximada de 387 pesos mexicanos y proporcionar datos personales, detalles del pasaporte y una fotografía reciente para completar el trámite.
Las autoridades británicas buscan con esta iniciativa facilitar la entrada de turistas y visitantes de negocio mientras fortalecen sus mecanismos de seguridad en las fronteras, en una estrategia adaptada a los desafíos actuales en movilidad internacional.
