Crece la indignación en Italia por el despliegue de ICE en los Juegos Olímpicos.
En Italia, la indignación crece ante el anuncio de la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante los Juegos Olímpicos de Invierno. Legisladores y ciudadanos expresan su oposición tras la reciente violencia en Minneapolis vinculada a la agencia. A pesar de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que ICE no realizará operaciones de control de inmigración, las preocupaciones persisten. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, y el ex primer ministro, Giuseppe Conte, han exigido que el gobierno italiano impida su llegada. La confianza en las tácticas de ICE se ha visto erosionada por incidentes recientes en EE. UU., generando un clima de tensión entre ambos países.

