Teherán, Irán. – Estados Unidos e Irán han acordado un alto el fuego de dos semanas, justo antes de que venciera el ultimátum del presidente Donald Trump. El anuncio ha suscitado diversas reacciones por parte de líderes mundiales que ven este acuerdo como un paso hacia la estabilidad en Oriente Medio.
El secretario general de la ONU, António Guterres, recibió la tregua con optimismo, instando a todas las partes a trabajar hacia una paz sostenible. Aseguró que el cumplimiento del derecho internacional es fundamental para lograr una resolución duradera del conflicto que comenzó el 28 de febrero con los ataques contra Irán.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actuó como mediador, destacó que el acuerdo incluye un alto el fuego “inmediato” en Líbano, aunque esta afirmación fue desmentida por Israel. El canciller egipcio, Badr Abdelatty, también expresó su gratitud hacia los esfuerzos diplomáticos de EE. UU., llamando a un proceso de negociación serio entre ambas naciones.
Desde Turquía, se enfatizó que el alto el fuego debe implementarse completamente. Mientras tanto, el gobierno de Irak mostró satisfacción ante la decisión, pero urgió un “diálogo serio y sostenible”, subrayando la necesidad de resolver las tensiones que han cobrado más de cien vidas en el país. En respuesta, grupos armados proiraníes suspendieron sus ataques en la región durante el periodo del alto el fuego.
China y la Unión Europea también dieron la bienvenida al anuncio, con la UE resaltando la oportunidad para la diplomacia en el contexto más amplio del conflicto. Alemania y Francia manifestaron su deseo de trabajar hacia un fin duradero de la guerra, mientras que países como Japón y Corea del Sur esperan que la tregua permita un paso seguro por el estrecho de Ormuz, vital para el tráfico de petróleo.

