La Paz, Bolivia. – Miles de manifestantes liderados por la Central Obrera Boliviana (COB) colapsaron la sede de Gobierno en La Paz tras quince días de movilizaciones contra el decreto 5503, el cual eliminó los subsidios a los hidrocarburos, provocando un incremento del 86 por ciento en la gasolina y del 160 por ciento en el diésel.
Cerca de 100 organizaciones sociales, incluyendo mineros y campesinos, exigen la abrogación de la medida al considerar que el ajuste castiga a los sectores populares y facilita la entrega de recursos estratégicos como el litio mediante decretos supremos que evaden el control legislativo.
La jornada de este lunes culminó en enfrentamientos violentos con la Policía luego de que una comisión de ministros no lograra acuerdos con los dirigentes sindicales en el Palacio de Gobierno. Mientras los manifestantes emplearon petardos y pequeñas cargas de dinamita, las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos para dispersar la marcha denominada Bolivia no se vende.
