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Norteamérica enfrenta problemas económicos por disputas comerciales y aranceles

La tensión comercial entre EEUU, Canadá y México afecta el crecimiento, inversión y empleo en la región, generando incertidumbre en la economía norteamericana.

Por Redacción2 min de lectura
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La tensión entre Estados Unidos, Canadá y México impacta el crecimiento regional, generando incertidumbre y afectando inversiones y empleo en la región.

La economía de América del Norte atraviesa un momento de notable incertidumbre causado por disputas comerciales y la persistencia de aranceles que complican el panorama macroeconómico de la región. Las recientes revisiones del acuerdo comercial del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las decisiones unilaterales en política arancelaria influyen en la dinámica económica, limitando la inversión y el consumo.

En Estados Unidos, el crecimiento estimado del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 disminuye a un 1.7 %, tras una recuperación pospandemia más moderada de lo esperado. La ralentización del empleo y el estancamiento salarial reflejan un mercado laboral más débil, parcialmente afectado por los costos elevados en sectores como la vivienda, impulsados en parte por tarifas elevadas a productos canadienses como la madera. La Reserva Federal ha vuelto a recortar tasas para intentar sostener la demanda interna, pero la incertidumbre arancelaria sigue pesando sobre las decisiones de inversión.

Por su parte, Canadá enfrenta una economía con crecimiento muy limitado, cercano al 0.9 %, y enfrenta presiones externas por parte de Estados Unidos y China. La imposición de tarifas sobre productos básicos y derechos antidumping complican el comercio bilateral, además de limitar su recuperación económica. A pesar de mantener la inflación bajo control, las perspectivas son de un crecimiento modesto y una política de tasas de interés que se prevé continúe reduciéndose.

México, en cambio, logra mantener un equilibrio relativo. Su economía evita la recesión, con un crecimiento proyectado de menos del 1 %, gracias a su posición como principal socio comercial de Estados Unidos. La cercanía al mercado estadounidense y la continuidad del T-MEC sostienen las exportaciones mexicanas, aunque sectores como la manufactura automotriz experimentan altibajos por las tarifas y restricciones en origen. La recuperación futura dependerá en buena medida de una posible renovación favorable del acuerdo y del fortalecimiento de la confianza inversora.

Este escenario evidencia una región enfrentada a tensiones políticas y económicas, en la que la cooperación y una estrategia de libre comercio robusta serán clave para recuperar el dinamismo perdido. La estabilidad futura dependerá de decisiones políticas y de la implementación de acciones conjuntas para revertir el impacto de las disputas arancelarias y fomentar una integración más profunda y sostenida.

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