La Paz, Bolivia. – En el octavo día de intensas protestas en La Paz, mineros bolivianos se enfrentaron a la policía utilizando cargas de dinamita y petardos. Las manifestaciones se oponen a la reciente eliminación del subsidio a los combustibles, medida decretada por el presidente Rodrigo Paz, que ha provocado un significativo aumento en el precio de las gasolinas.
La policía respondió a las movilizaciones con gas lacrimógeno y balines de goma. Cientos de manifestantes intentaron romper el cerco policial para llegar a la plaza central, donde se encuentran la Casa de Gobierno y el legislativo boliviano, con el objetivo de hacer oír sus demandas. Hasta el momento, las autoridades no han reportado heridos ni detenidos.
Los mineros, provenientes de empresas estatales, han llegado a La Paz durante la última semana para expresar su rechazo a las políticas gubernamentales. Un dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) declaró que la protesta no solo se dirige contra la eliminación del subsidio a los carburantes, sino también contra un decreto que, según ellos, busca hipotecar el futuro del país. A esta movilización se han sumado otros sectores, incluyendo maestros y organizaciones indígenas.
El presidente Paz, quien asumió el cargo en noviembre, revocó el subsidio a la gasolina y al diésel, un beneficio que se había mantenido por más de dos décadas bajo los gobiernos de izquierda de Evo Morales y Luis Arce. Bolivia enfrenta una severa crisis económica, agravada por la baja producción local de combustibles, lo que obliga al país a importar estos insumos.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, señaló que el subsidio representaba una sangría económica considerable y era la principal causa del déficit fiscal, el cual se estima que rondará el 13% del producto interno bruto este año.
