El país realiza consultas nacionales para perfeccionar el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, buscando mayor equidad y eficiencia.
México se encuentra en una fase de consulta nacional para definir su postura ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026. La iniciativa busca optimizar los aspectos del acuerdo, ajustando aquellos que puedan fortalecer la economía y la justicia comercial del país, sin que ello implique una revisión completa o la incorporación de nuevos capítulos en el momento.
Este proceso de participación ciudadana y de los sectores productivos es innovador en la historia de los tratados comerciales en la nación. Hasta la fecha, se han realizado aproximadamente 28 de los 32 foros programados en distintas regiones, con la finalidad de captar propuestas y preocupaciones de los diferentes actores económicos y sociales. La consulta alcanza temas críticos, como tarifas, subsidios agrícolas y mecanismos laborales específicos, que en algunos casos muestran desigualdades o efectos desfavorables para México.
Estudios recientes resaltan la importancia de estos esfuerzos, dado que el T-MEC, vigente desde 2020, establece evaluaciones periódicas cada seis años para garantizar su efectividad. Además, México ha logrado avances en su presencia internacional, como la elección para sede de la cumbre de la Alianza del Pacífico en 2028, y en su desempeño económico, con crecimiento en inversión extranjera y un alto posicionamiento en índices globales de innovación y complejidad económica.
Expertos destacan que diversificar la economía, fortalecer la educación y potenciar sectores tecnológicos son estrategias clave para aprovechar nuevas oportunidades en el contexto global, particularmente en áreas como la salud, semiconductores y tecnologías disruptivas. Las conclusiones de estas consultas se presentarán en principio en enero de 2026, marcando los límites y prioridades en la futura negociación del acuerdo.
