La industria del streaming advierte que nuevas obligaciones tributarias afectan la competencia y la circulación de contenidos en México, poniendo en riesgo inversiones y la integración regional.
El sector de plataformas digitales y streaming en México está en el centro de una disputa internacional por las recientes reformas fiscales que habilitan el bloqueo de servicios extranjeros que no cumplen con obligaciones tributarias. Desde 2020, la legislación mexicana autoriza a las telecomunicaciones a restringir el acceso a servicios digitales no residentes al no registrarse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), contar con representante legal y pagar impuestos correspondientes.
Estas medidas, dirigidas principalmente a proveedores no residentes, han generado preocupación dentro de la industria del entretenimiento digital, que sostiene a millones de artistas y productores en Norteamérica. La Asociación Digital Music Alliance (DIMA) señala que esta política rompe principios de trato igualitario establecidos en los capítulos del Tratado entre México, EE. UU. y Canadá (T-MEC), especialmente en lo que respecta a la libertad de comercio y protección de datos.
Además, las reformas al Código Fiscal que entrarán en vigor en 2026 obligarán a las plataformas a ofrecer acceso en tiempo real a datos operativos para fines tributarios, en caso de incumplimiento podrían enfrentarse nuevamente al bloqueo de su servicio en el país. Esto genera riesgos en la seguridad de la información, protección de secretos comerciales y viola obligaciones de confidencialidad del acuerdo regional.
México se ha consolidado como uno de los mercados más importantes para servicios de streaming en América Latina, con millones de usuarios que pagan por suscripciones y consumen música, podcasts y audiolibros. Empresas como Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube Music lideran ese mercado, cuya integración depende de un entorno digital sin obstáculos. La defensa de un marco regulatorio equitativo resulta crucial para mantener la competitividad y la inversión en la región, especialmente ante las amenazas de discriminación y exclusión que proponen las recientes reformas fiscales mexicanas.
