El acuerdo busca fortalecer la cooperación binacional para controlar la entrada de armas ilegales y reducir la violencia en ambos países.
En un avance significativo en la lucha contra la delincuencia, México y Estados Unidos han firmado un acuerdo destinado a reforzar la cooperación para frenar la entrada de armas ilegales en territorio mexicano. La iniciativa surge en el contexto de una visita oficial de alto nivel, donde se estableció un grupo de seguimiento para coordinar esfuerzos y monitorizar los avances. Aunque tradicionalmente se ha enfocado la atención en la reducción del flujo de drogas desde México hacia el vecino del norte, en esta ocasión, se reconoce la necesidad de combatir de manera conjunta el tráfico ilícito de armas que alimenta la violencia en varias regiones mexicanas. La colaboración bilateral también contempla fortalecer las investigaciones y mejorar la comunicación entre ambas naciones, reconociendo que aproximadamente el 75% de las armas incautadas en México son de origen estadounidense. Este acuerdo representa un paso importante en la estrategia para disminuir la influencia de armas ilícitas en el país.
