Un tribunal de apelaciones detuvo la orden que buscaba terminar la cooperación entre las aerolíneas, manteniendo vigente su vínculo durante la revisión legal.
Un tribunal de apelaciones en Estados Unidos decidió detener temporalmente la orden del Departamento de Transporte que buscaba finalizar la alianza comercial entre Delta Air Lines y Aeroméxico. La medida, tomada inicialmente por el gobierno estadounidense, pretendía disolver la sociedad debido a preocupaciones por su impacto en la competencia del mercado aéreo entre ambos países, especialmente en rutas entre México y Estados Unidos. La resolución permite que las aerolíneas continúen operando juntas mientras se revisa la legalidad del fallo.
Esta decisión se enmarca en un contexto donde Washington argumentó que la alianza concentraba aproximadamente el 60% del tráfico en la terminal de Ciudad de México, lo que, según las autoridades estadounidenses, podía derivar en tarifas elevadas y menor competencia en el mercado. Se consideraba que la unión, calificada como una “colusión legalizada”, había llevado a restricciones en rutas y a la cancelación de ciertos vuelos tanto de pasajeros como de carga, afectando la conectividad regional.
Las compañías implicadas habían presentado recursos judiciales para evitar la disolución. Delta y Aeroméxico han manifestado que deshacer la alianza complicaría operaciones y que podría afectar a miles de turistas y viajeros en ambos países. La suspensión temporal otorga un respiro a la colaboración, que forma parte de una estrategia más amplia en la región, y mantiene abiertas las posibilidades de que la justicia rechace o modifique la orden definitiva en futuras etapas del proceso legal.
Este caso evidencia las tensiones entre las regulaciones antimonopolio y las estrategias de colaboración empresarial en un mercado aéreo mundial en constante evolución, en un momento en que las aerolíneas buscan mantener competitividad y expandir su presencia internacional.
